La enfermedad mental también cobra imagen

La pornografía subliminal que se aprecia mejor cuando el flash distorsiona la evidencia reflejada en las páginas de las revistas, se llamaría según corrientes intelectuales escasamente fundamentadas más allá que en Freud, quizá

(cito) “una secuencia cinética, sonidos y silencios en el tiempo, huella del calor austero que transita por el lienzo o el papel; gesto revestido de intención que ahuyenta el casualismo y sostiene en transparencias el fluir de la materia. Es solo lo que se va y vuelve como la respiración.”

Todo no es nada más que un punto de vista desde cierto punto de vista.

Y las palabras mayormente se utilizan para decir cualquier otra cosa excepto aquello a lo que se refieren.
Yo, personalmente, no sabiendo quien ha podido dar expresión a tanto aburrimiento suyacente, ya que puede ser que el nombre sobre el papel no sea nada más que mera coincidencia, no llamaría esto arte. Ahora, es evidente que la frase se merece un lugar en algún panteón no sea nada más que por la distancia existente entre el referente y lo referido. Digo. Sin haber leído en exceso a Russell.
de: http://webbook.wordpress.com/2009/09/26/la-enfermedad-mental-tambien-cobra-imagen/
noviembre 28, 2009 at 8:28 pm
Muy chévere las fotos-